WASHINGTON.- La investigación por el escándalo generado por agentes del Servicio Secreto estadounidense en Colombia con prostitutas, previo al viaje a ese país del presidente Barack Obama, le causó un dolor de cabeza al estadounidense y un revuelo en la Cumbre de las Américas.
El congresista Darrell Issa, (crítico de Obama) en el programa "Face the Nation" del canal CBS, afirmó que serían más de los 11 agentes involucrados, que fueron enviados de vuelta a Washington luego de que se filtró la acusación de que habían ingresado a prostitutas a su hotel.
Sin embargo, eso fue rechazado por un portavoz del Servicio Secreto, que dijo que no tenía información respecto de que hubieran estado implicados más de 11 miembros del personal de la agencia. Los agentes, cuyo trabajo es proteger al presidente y a otros miembros del gabinete, podrían ser chantajeados por el tipo de actividad de la que se los acusa, dijo Issa, quien preside la Comisión de Supervisión y Reforma del Gobierno de la Cámara.
El Servicio Secreto informó el sábado que había decidido poner a 11 agentes bajo permiso administrativo para investigar su comportamiento antes de la cumbre, y pidió disculpas por la distracción que causó el incidente.
El director asistente Paul Morrissey dijo en un comunicado que el Servicio Secreto había reemplazado a sus agentes tras las acusaciones del jueves, en línea con la política de "tolerancia cero" del servicio al mal comportamiento del personal. Sin embargo, no dio detalles sobre lo que había ocurrido en Cartagena de Indias, ciudad costera que albergó la Cumbre de las Américas.
Una fuente de la policía colombiana dijo que los agentes habían entrado prostitutas a su hotel. Pero una fuente de EEUU cercana a la situación dijo que algunos agentes acusados habían concurrido a un bar y volvieron a su hotel con varias mujeres muy amistosas, a las que habrían echado a la calle cuando les pidieron dinero a cambio de acompañarlos a sus habitaciones.
Cinco militares, asignados para apoyar al Servicio Secreto en la visita de Obama, estarían implicados en el incidente, que terminó en escándalo para Washington en la cumbre. Issa afirmó que incidentes como este podrían representar un serio riesgo para el presidente Obama. (Reuters)